Idea Principal
Todo verdadero hijo de Dios posee la convicción de ser un siervo que pone sus dones al servicio de la iglesia, actuando con valor ante la oposición y confiando plenamente en el poder habilitador del Señor
Punto 1: La convicción de servicio (Poner los dones en práctica)
El texto narra que Pablo y Bernabé “hablaron”, lo cual implica que estaban trabajando y poniendo sus dones (predicación, enseñanza, exhortación) al servicio de los demás
Punto 2: La convicción de valor (Valentía ante la oposición)
A pesar de que los judíos incrédulos corrompieron los ánimos de los gentiles, los apóstoles se detuvieron “mucho tiempo hablando con denuedo”
Punto 3: La convicción de confianza (Dependencia en el poder de Dios)
En Lystra, Pablo actúa con confianza al ver la fe de un hombre cojo y ordenarle levantarse. Esta confianza no nace de la capacidad humana, sino de saber que Dios da testimonio de Su palabra mediante señales y Su presencia constante