La Autoridad de la Palabra en la Resolución de Conflictos.
La salvación es un regalo soberano de la gracia de Dios recibido únicamente por la fe, una verdad confirmada tanto por la experiencia de la iglesia primitiva como por el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, lo que exige que el creyente someta toda duda y tradición a la autoridad suprema de las Escrituras.
La necesidad de recurrir a la autoridad de la Palabra.
La confirmación profética del plan de Dios.
La suficiencia de la gracia frente al legalismo.